Sri Krisna Rasayatra

"“Cuando el alma escucha la flauta de Kṛṣṇa, deja atrás todo lo efímero. En el círculo del Rāsa no hay principio ni fin — solo amor, eternamente danzando con el Amado Supremo.”."

Que es el caturmasya para los Vaisnavas

El objetivo no es la austeridad por la austeridad, sino la purificación para servir a Krishna con amor puro.

Ganga Puja

"Om Devī Gange! Haripriye! Pāpa-hārini! Mokṣadāyini!

Radha Kunda

El verdadero baño en Rādhā-kuṇḍa no es solo físico, sino interno: es el baño en el deseo de servir a Śrīmatī Rādhārāṇī.

Danza Rasa

“Cuando el alma se une con Kṛṣṇa en el servicio amoroso, no hay diferencia entre el cielo y la tierra, entre la luna y el corazón.”

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Sri Krisna Janmastami

 La noche en que apareció la Suprema Personalidad de Dios

Janmāṣṭamī es uno de los días más sagrados para los devotos de Śrī Kṛṣṇa. No celebramos simplemente el nacimiento de un niño extraordinario, sino la aparición del Señor Supremo, quien desciende al mundo para manifestar Sus pasatiempos trascendentales y permitir que las almas condicionadas vuelvan a recordar su relación eterna con Él.

La palabra Janmāṣṭamī hace referencia al octavo día (aṣṭamī) de la quincena oscura del mes lunar de Bhādrapada, cuando se conmemora la aparición de Śrī Kṛṣṇa. Según el Śrīmad-Bhāgavatam, aquella noche era extraordinaria. La naturaleza misma parecía participar de la llegada del Señor. Los grandes sabios y personas santas sintieron paz en sus corazones, los habitantes de los planetas superiores ofrecieron oraciones y flores, los Gandharvas cantaron y los instrumentos celestiales resonaron cuando Kṛṣṇa apareció ante Vasudeva y Devakī en la prisión de Kaṁsa.

¿Por qué aparece Kṛṣṇa?

Para comprender Janmāṣṭamī necesitamos primero comprender que, desde la perspectiva vaisnava, Kṛṣṇa no nace como nosotros.

El Señor es eterno y Su aparición es trascendental. En el Bhagavad-gītā Kṛṣṇa explica que quien comprende verdaderamente la naturaleza divina de Su aparición y Sus actividades puede liberarse del ciclo de nacimiento y muerte. El Śrīmad-Bhāgavatam también presenta Su aparición como parte de Sus pasatiempos eternos, nitya-līlā.

Kṛṣṇa aparece cuando el mundo está afligido y cuando Sus devotos necesitan protección, pero existe una dimensión todavía más profunda: Él aparece para establecer una relación amorosa con Sus devotos y manifestar la dulzura de Su propia personalidad.

Por eso Su aparición no debe contemplarse únicamente como un acontecimiento ocurrido hace miles de años. Para un devoto, Janmāṣṭamī es una oportunidad para permitir que Kṛṣṇa vuelva a aparecer en el corazón.

Devakī y Vasudeva

La historia comienza en Mathurā, donde Vasudeva y Devakī se encontraban encarcelados por Kaṁsa. Una profecía había anunciado que el octavo hijo de Devakī sería quien acabaría con la tiranía del rey, y por temor a ella Kaṁsa había mantenido prisioneros a los padres del Señor.

Cuando llegó el momento de Su aparición, Kṛṣṇa se manifestó ante ellos en una forma extraordinaria, con cuatro brazos y los atributos de Viṣṇu. Vasudeva y Devakī comprendieron inmediatamente que aquel niño no era un ser humano común. El Señor les recordó además que ya había aparecido anteriormente como hijo suyo en otras encarnaciones y que ahora había venido nuevamente para satisfacer su deseo de tenerlo como hijo.

Pero Devakī, aunque sabía que su hijo era la Suprema Personalidad de Dios, estaba llena de amor maternal y temor por Su seguridad. Le pidió que ocultara Su forma trascendental y apareciera como un niño común, pues temía que Kaṁsa pudiera descubrirlo.

Este detalle es especialmente hermoso. La grandeza de Kṛṣṇa no impide que Sus devotos puedan relacionarse con Él de una manera íntima. Devakī veía al Señor Supremo, pero al mismo tiempo lo veía como su pequeño hijo y deseaba protegerlo.

El camino hacia Gokula

Después de que Kṛṣṇa adoptara la forma de un niño pequeño, Vasudeva recibió la instrucción de llevarlo a Gokula, donde Yaśodā y Nanda Mahārāja acababan de recibir un hijo.

Entonces comenzó uno de los pasatiempos más conmovedores de toda la historia.

Las puertas de la prisión se abrieron y las cadenas que mantenían cautivo a Vasudeva dejaron de ser un obstáculo. Mientras llevaba al pequeño Kṛṣṇa sobre su cabeza, salió de la prisión y comenzó a caminar durante la noche.

El Yamunā se encontraba en su camino. Vasudeva llegó hasta sus aguas llevando cuidadosamente al Señor, y por disposición de la energía divina pudo atravesar el río. Finalmente llegó a Gokula, entró en la casa de Nanda Mahārāja y encontró a todos profundamente dormidos por la influencia de Yoga-māyā. Allí dejó a Kṛṣṇa junto a Yaśodā y regresó a Mathurā llevando consigo a la niña que había nacido de ella.

De esta manera, el niño que había aparecido en la prisión de Kaṁsa comenzó Sus maravillosos pasatiempos en Vṛndāvana.

Y allí la historia adquiere una dulzura completamente diferente.

De la majestuosidad a la dulzura

En Mathurā, Vasudeva y Devakī sabían que Kṛṣṇa era la Suprema Personalidad de Dios. En Gokula, sin embargo, Yaśodā y Nanda Mahārāja simplemente lo amaban como a su hijo.

Esta diferencia es fundamental para comprender la belleza de los pasatiempos de Vṛndāvana.

Yaśodā no se acercaba a Kṛṣṇa pensando: "Él es Dios y debo adorarlo". Ella lo veía como su pequeño hijo, lo alimentaba, lo abrazaba, lo reprendía cuando hacía alguna travesura y corría detrás de Él cuando escapaba.

El Śrīmad-Bhāgavatam explica que los habitantes de Vṛndāvana estaban tan profundamente inmersos en amor por Kṛṣṇa que no pensaban constantemente en Su posición como Suprema Personalidad de Dios. Su relación con Él estaba llena de una intimidad extraordinaria.

Por eso Janmāṣṭamī no termina con el momento de Su aparición.

En realidad, allí comienza el maravilloso Vṛndāvana-līlā.

¿Cómo podemos celebrar Janmāṣṭamī?

Tradicionalmente los devotos observan este día con ayuno, canto del Santo Nombre, lectura y escucha de los pasatiempos de Kṛṣṇa, kīrtana, adoración de la Deidad, ofrecimiento de alimentos y flores y asociación con otros devotos.

El momento central de la celebración suele ser la medianoche, recordando el momento en que Kṛṣṇa apareció ante Devakī y Vasudeva. Los devotos esperan ese momento cantando, escuchando hari-kathā, ofreciendo oraciones y recordando los pasatiempos del Señor.

El ayuno también puede entenderse más profundamente que como una simple abstención de alimentos. Es una oportunidad para retirar temporalmente nuestra atención de las necesidades del cuerpo y dirigirla hacia Kṛṣṇa.

Podemos pasar el día escuchando Sus glorias, cantando Hare Kṛṣṇa, leyendo el Śrīmad-Bhāgavatam, preparando una ofrenda para el Señor y procurando que nuestra conciencia esté ocupada en servicio.

Al llegar la medianoche, podemos ofrecer flores, frutas, preparaciones devocionales y nuestro propio corazón.

Una ofrenda que nace del corazón

En Janmāṣṭamī no necesitamos pensar únicamente en qué podemos ofrecer materialmente. La pregunta más profunda es qué parte de nuestra vida estamos dispuestos a ofrecer.

Podemos ofrecer una flor, una fruta, leche, granos o una preparación hecha con nuestras propias manos, pero también podemos ofrecer algo que quizá sea más difícil: nuestro tiempo, nuestro servicio, nuestro canto, nuestro deseo de cambiar un hábito que nos aleja de Kṛṣṇa o nuestra decisión de tratar con mayor amor y respeto a los demás.

Vasudeva no tenía libertad para realizar un gran festival en la prisión, pero el Śrīmad-Bhāgavatam describe que, al contemplar a su hijo, realizó mentalmente un enorme festival y ofreció miles de vacas en caridad. Incluso sin poder manifestarlo externamente, su corazón estaba celebrando la aparición del Señor.

Esto nos enseña algo muy hermoso: Kṛṣṇa acepta la devoción que nace sinceramente del corazón.

Cuando Kṛṣṇa aparece en nuestro corazón

Quizás la meditación más hermosa de Janmāṣṭamī sea preguntarnos qué significa realmente que Kṛṣṇa aparezca en nuestra vida.

La prisión de Kaṁsa puede recordarnos las limitaciones que nosotros mismos experimentamos cuando vivimos dominados por el miedo, el egoísmo, el apego y los deseos materiales. Vasudeva representa la determinación de llevar a Kṛṣṇa hacia un lugar donde pueda manifestarse Su amorosa relación con Sus devotos.

Gokula representa un corazón donde Kṛṣṇa puede ser recibido con amor.

Por eso, mientras escuchamos el relato de aquella noche, podemos hacer una oración sencilla:

"Mi querido Kṛṣṇa, así como apareciste en la noche oscura de Mathurā, permite que también aparezca Tu presencia en mi corazón. Ayúdame a remover aquello que me mantiene prisionero y permite que pueda ofrecerte mi vida con amor."

Janmāṣṭamī entonces deja de ser solamente una fecha del calendario.

Se convierte en una invitación.

Una invitación a recordar.

Una invitación a cantar.

Una invitación a servir.

Una invitación a abrir nuevamente las puertas del corazón para recibir al Señor.

Porque cada año, cuando llega la noche de Janmāṣṭamī y los devotos se reúnen para cantar el Santo Nombre, escuchar el Śrīmad-Bhāgavatam y esperar con alegría la medianoche, podemos recordar que la misericordia de Kṛṣṇa no pertenece solamente al pasado.

Su aparición continúa siendo una invitación eterna a regresar a Él.

Śrī Kṛṣṇa Janmāṣṭamī ki jaya.

Śrī Kṛṣṇa Bhagavān ki jaya.

Śrī Vasudeva-Devakī ki jaya.

Śrī Nanda-Yaśodā ki jaya.

Śrī Vṛndāvana-dhāma ki jaya.

Fuentes para profundizar

La fuente principal para esta entrada es el Śrīmad-Bhāgavatam, Canto Décimo, capítulo 3, "El nacimiento del Señor Kṛṣṇa", donde se narran la aparición de Kṛṣṇa ante Vasudeva y Devakī, Sus instrucciones a Sus padres, la intervención de Yoga-māyā y el traslado del Señor a Gokula.

También es especialmente importante el Bhagavad-gītā 4.9, donde Kṛṣṇa explica la naturaleza trascendental de Su aparición y actividades. Para profundizar en la comprensión de Janmāṣṭamī desde las enseñanzas de Śrīla Prabhupāda pueden consultarse sus conferencias sobre la aparición del Señor Kṛṣṇa