Sri Krisna Rasayatra

"“Cuando el alma escucha la flauta de Kṛṣṇa, deja atrás todo lo efímero. En el círculo del Rāsa no hay principio ni fin — solo amor, eternamente danzando con el Amado Supremo.”."

Que es el caturmasya para los Vaisnavas

El objetivo no es la austeridad por la austeridad, sino la purificación para servir a Krishna con amor puro.

Ganga Puja

"Om Devī Gange! Haripriye! Pāpa-hārini! Mokṣadāyini!

Radha Kunda

El verdadero baño en Rādhā-kuṇḍa no es solo físico, sino interno: es el baño en el deseo de servir a Śrīmatī Rādhārāṇī.

Danza Rasa

“Cuando el alma se une con Kṛṣṇa en el servicio amoroso, no hay diferencia entre el cielo y la tierra, entre la luna y el corazón.”

Sri Madhavendra Puri

 Hablar de Śrī Mādhavendra Purī es entrar en el corazón mismo del bhakti puro, ese amor que llora, que se derrite y que prepara el camino para Śrī Caitanya Mahāprabhu.

Śrī Mādhavendra Purī

El brote del amor divino en la línea Gauḍīya

En la corriente eterna de la sucesión discipular, hay almas que no solo transmiten conocimiento, sino que encienden el fuego del amor por Kṛṣṇa. Entre ellas, Śrī Mādhavendra Purī resplandece como una luna llena, silenciosa, profunda y cargada de prema.

Él apareció como un renunciante errante, completamente desapegado del mundo material. No buscaba seguidores, ni fama, ni reconocimiento. Caminaba descalzo de aldea en aldea, absorto en el recuerdo del Señor, cantando suavemente los santos nombres y mendigando solo lo necesario para mantener el cuerpo. Su tesoro no estaba en este mundo: su corazón pertenecía únicamente a Śrī Kṛṣṇa.

El devoto que reveló el prema-bhakti

Antes de Mādhavendra Purī, la devoción estaba principalmente teñida de reverencia y majestad. Él fue el primero en manifestar abiertamente la devoción con sentimiento de separación, el amor intenso que arde cuando el devoto no siente la presencia directa del Señor. Este sentimiento sería más tarde el corazón del movimiento de Śrī Caitanya Mahāprabhu.

Su bhakti no era ruidosa. Era profunda, silenciosa, a veces incluso invisible a los ojos del mundo. Pero dentro de su corazón, Kṛṣṇa danzaba constantemente.

El pasatiempo de Gopāla en Govardhana


Un día, mientras vagaba por Govardhana, Mādhavendra Purī descansó bajo un árbol, completamente exhausto. En ese estado liminal entre el sueño y la vigilia, tuvo una visión extraordinaria:
un hermoso niño vaquero se acercó a él, sosteniendo un cántaro de leche.

Con una sonrisa dulce, el niño le dijo:
—“¿Por qué ayunas tanto? Bebe esta leche. Yo vivo cerca.”

Tras decir esto, el niño desapareció.

Al despertar, Mādhavendra Purī comprendió de inmediato: Kṛṣṇa mismo había venido a servir a Su devoto. Lleno de emoción, se levantó y comenzó a buscar al niño. Finalmente llegó a una colina donde los aldeanos le informaron que allí se encontraba una Deidad de Gopāla enterrada, olvidada con el paso del tiempo.

Guiados por Mādhavendra Purī, los aldeanos desenterraron la Deidad, la bañaron, la vistieron y comenzaron su adoración. Así nació el glorioso servicio a Śrī Gopāla de Govardhana, uno de los pasatiempos más dulces de toda la tradición vaiṣṇava.

El servicio de khīra y la humildad suprema

Tiempo después, Mādhavendra Purī soñó nuevamente con Gopāla, quien le pidió una preparación especial de khīra (arroz con leche). El devoto organizó el servicio, pero en su corazón surgió un pensamiento muy sutil:
“Esta preparación es tan deliciosa… ojalá pudiera probar un poco.”

Inmediatamente se sintió avergonzado. Pensando que había cometido una ofensa, huyó del lugar esa misma noche, decidido a no aceptar honor alguno.

Sin embargo, el Señor no se deja vencer por la humildad de Sus devotos. Esa noche, Gopāla apareció ante el pujārī y le dijo:
—“He escondido una olla de khīra para Mi devoto Mādhavendra Purī. Encuéntrala.”

Desde entonces, la Deidad es conocida como Gopīnātha, el ladrón de khīra, demostrando que el Señor se vuelve sirviente de quien Lo ama sinceramente.

El verso de separación: el corazón del Gauḍīya Vaiṣṇavismo

Hacia el final de su vida, Mādhavendra Purī cayó gravemente enfermo en Remuṇā, en el templo de Gopīnātha. Allí, consumido por la separación de Kṛṣṇa, comenzó a recitar un verso que marcaría para siempre la historia del bhakti:

“¡Oh Señor mío! He encontrado a Kṛṣṇa una vez más,
pero ahora mi corazón se rompe por no poder verlo.
¿Qué haré? ¿A dónde iré?”

Este verso expresa vipralambha-bhāva, el amor en separación, que más tarde sería el estado interno constante de Śrī Caitanya Mahāprabhu.

No es exagerado decir que todo el movimiento Gauḍīya Vaiṣṇava nace de este verso.

Su legado espiritual

  • Fue el maestro espiritual de Śrī Īśvara Purī, quien a su vez fue el maestro de Śrī Caitanya Mahāprabhu.

  • Introdujo el prema-bhakti como el ideal supremo.

  • Demostró que el amor puro por Kṛṣṇa no necesita reconocimiento externo.

  • Enseñó que el Señor se deja conquistar por la humildad y la entrega total.

Śrī Caitanya Mahāprabhu mismo declaró que sin Mādhavendra Purī, el árbol del amor divino no habría dado frutos.

📚 Fuentes tradicionales

  • Śrī Caitanya-caritāmṛta (Madhya-līlā, capítulos 4 y 9)

  • Bhakti-ratnākara

  • Comentarios de Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura

  • Enseñanzas de Śrīla A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda


Pasatiempo de Amalaki Ekadasi


La misericordia del Señor Viṣṇu manifestada en el árbol sagrado

En tiempos antiguos, cuando los reyes gobernaban siguiendo el dharma y la vida estaba naturalmente orientada al servicio a Dios, existía un reino próspero y pacífico gobernado por el piadoso rey Chaitraratha. Él no solo era un gobernante justo, sino también un devoto sincero del Señor Śrī Viṣṇu, a quien adoraba con gran fe y constancia.

Bajo su reinado, los habitantes del reino seguían estrictamente los principios religiosos. Todos, desde los brāhmaṇas hasta los ciudadanos comunes, observaban Ekādaśī con gran respeto, dedicando ese día al ayuno, al canto de los santos nombres y a la escucha de hari-kathā. Debido a esta práctica colectiva de bhakti, el reino florecía no solo materialmente, sino también espiritualmente.

Un día, durante el mes de Phālguna, el sabio Vasiṣṭha Muni visitó el reino. Al ver la devoción del rey y de su pueblo, decidió revelar un secreto muy confidencial contenido en los Purāṇas: la extraordinaria gloria de Amalakī Ekādaśī.

El sabio explicó que ese día es especialmente querido por el Señor Viṣṇu, pues está íntimamente relacionado con el árbol Amalakī (amla), el cual es una manifestación sagrada de Su energía. Vasiṣṭha narró que el Señor mismo reside espiritualmente en el árbol Amalakī y que quien lo adore en este día, con fe y devoción, obtiene méritos incalculables y avanza firmemente en el sendero del bhakti.

Siguiendo las instrucciones del sabio, el rey Chaitraratha y todos los habitantes del reino se levantaron temprano en Amalakī Ekādaśī. Después de bañarse y purificarse, se reunieron alrededor de un majestuoso árbol Amalakī. Allí ofrecieron agua, flores, incienso y lámparas, mientras cantaban los santos nombres del Señor Viṣṇu y recitaban oraciones glorificándolo como el protector de todas las almas.

El ayuno fue observado con gran seriedad, no como una práctica seca o forzada, sino como una expresión natural de amor y entrega. Durante todo el día, los devotos escucharon narraciones sobre el Señor, cantaron kīrtana y meditaron en Sus pies de loto.

Complacido por esta adoración sencilla pero profundamente sincera, Śrī Viṣṇu se manifestó ante ellos. Su forma era resplandeciente como miles de soles, y Su presencia llenó el corazón de todos con una paz y una dicha imposibles de describir con palabras materiales. El Señor bendijo al rey y a sus súbditos, asegurándoles que quienes observan Amalakī Ekādaśī con fe quedan protegidos de toda calamidad, se liberan de las reacciones kármicas acumuladas y, al final de esta vida, alcanzan Su morada eterna.

Tras escuchar estas palabras, el rey y su pueblo ofrecieron reverencias con lágrimas en los ojos. Desde ese día, Amalakī Ekādaśī fue observada año tras año, y el reino permaneció bajo la protección divina del Señor Viṣṇu.

Al final de su vida, el rey Chaitraratha, habiendo gobernado con devoción y justicia, dejó su cuerpo recordando al Señor y fue elevado a Vaikuṇṭha, la morada espiritual, acompañado por los méritos obtenidos al observar fielmente Amalakī Ekādaśī.

Así, los sabios declaran que quien escucha o lee este pasatiempo con fe, y quien observa este Ekādaśī aunque sea una vez con devoción sincera, obtiene un progreso espiritual firme y constante en el sendero del bhakti.

Enseñanza espiritual para el devoto

Amalakī Ekādaśī nos recuerda que:

  • la naturaleza también sirve al Señor,

  • la devoción simple y sincera es más poderosa que rituales complejos,

  • y que el ayuno verdadero es aquel que alimenta la conciencia de Kṛṣṇa.

El árbol Amalakī simboliza la pureza original del alma, y este Ekādaśī es una invitación misericordiosa a regresar a ese estado mediante el servicio amoroso.

Fuentes tradicionales

  • Brahmāṇḍa Purāṇa – Narración principal del pasatiempo de Amalakī Ekādaśī

  • Bhaviṣya Purāṇa – Glorias del ayuno y adoración del árbol Amalakī

  • Calendarios y comentarios Gaudiya Vaiṣṇavas

  • Enseñanzas de Śrīla A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda sobre Ekādaśī como uno de los pilares del bhakti

Amalaki Ekadasi


El Ekādaśī del amla, la pureza y la devoción protegida

Amalakī Ekādaśī se observa en el mes de Phālguna (febrero–marzo), durante la quincena creciente de la luna (śukla pakṣa). Es una de los Ekādaśīs más auspiciosos, pues está íntimamente relacionado con Śrī Viṣṇu y con el árbol sagrado Amalakī (Amla), considerado una manifestación de la energía divina.

🌳 Origen y significado espiritual

Según los Purāṇas, especialmente el Brahmāṇḍa Purāṇa, el árbol Amalakī es extremadamente querido por el Señor Viṣṇu. Se dice que Viṣṇu reside espiritualmente en este árbol, y que adorarlo en este día concede méritos equivalentes a realizar grandes sacrificios védicos.

La palabra Amalakī significa:

  • “libre de impureza”

  • “aquello que no se deteriora”

  • símbolo de pureza, longevidad y claridad espiritual

Así, Amalakī Ekādaśī representa el deseo del alma de volver a su estado original de pureza, libre del enredo material.

El pasatiempo puránico (resumen narrativo)

En tiempos antiguos, el rey Chaitraratha, gobernante justo y devoto, junto con sus súbditos, adoraba al Señor Viṣṇu observando estrictamente Ekādaśī. Un día, el sabio Vasiṣṭha les reveló la grandeza de Amalakī Ekādaśī y los instruyó a adorar al Señor bajo un árbol Amalakī, ofreciendo agua, flores, lámparas y oraciones.

Gracias a esta observancia:

  • el rey fue protegido de toda calamidad,

  • su reino prosperó espiritualmente,

  • y tras dejar el cuerpo, alcanzó Vaikuṇṭha, la morada del Señor.

El pasatiempo enseña que la devoción sincera, incluso realizada con elementos simples de la naturaleza, atrae la misericordia infinita de Viṣṇu.

Cómo se celebra Amalakī Ekādaśī (visión vaisnava)

🔹 Ayuno

  • Ayuno completo o parcial (frutas, agua, frutos secos), según la capacidad.

  • El objetivo no es la austeridad corporal, sino incrementar el recuerdo de Kṛṣṇa.

🔹 Prácticas recomendadas

  • Cantar más rondas del mahā-mantra:

    Hare Kṛṣṇa Hare Kṛṣṇa
    Kṛṣṇa Kṛṣṇa Hare Hare
    Hare Rāma Hare Rāma
    Rāma Rāma Hare Hare

  • Leer Śrīmad Bhāgavatam o pasatiempos de Viṣṇu/Kṛṣṇa.

  • Escuchar hari-kathā.

  • Ofrecer oraciones al Señor Viṣṇu o a una imagen simbólica del árbol Amalakī.

🔹 Ofrendas

  • Si es posible, ofrecer amla (fruta) al Señor.

  • Preparaciones simples, sin granos ni legumbres.

Beneficios espirituales de observar Amalakī Ekādaśī

Los śāstras describen grandes glorias:

  • Destruye reacciones kármicas acumuladas.

  • Protege la devoción de obstáculos.

  • Otorga longevidad espiritual (firmeza en el bhakti).

  • Conduce gradualmente al servicio devocional puro (śuddha-bhakti).

  • Complace profundamente al Señor Viṣṇu.

Para los vaisnavas, el mayor beneficio es:

el fortalecimiento del deseo de servir amorosamente a Kṛṣṇa.

Mensaje esencial desde el Vaisnavismo

Amalakī Ekādaśī no es solo un ritual, sino una invitación a recordar que:

  • la naturaleza también sirve a Dios,

  • la pureza es nuestro estado original,

  • y el bhakti sincero, aunque simple, es eternamente poderoso.

Fuentes tradicionales

  • Brahmāṇḍa Purāṇa

  • Bhaviṣya Purāṇa

  • Comentarios y calendarios vaisnavas 

  • Enseñanzas transmitidas por Śrīla Prabhupāda sobre Ekādaśī como práctica esencial del bhakti

Srila Jagannatha Dasa Babaji

 Śrīla Jagannātha Dāsa Bābājī Mahārāja – el guardián vivo del dhāma

En los pasatiempos eternos del Señor Caitanya, Śrīla Jagannātha Dāsa Bābājī es reconocido como uno de los más elevados mahā-bhāgavatas, un devoto cuya conciencia estaba completamente establecida en el plano espiritual. Vivió más de 130 años, y aun así, hasta el final de su vida mostró señales inequívocas de éxtasis trascendental.

Externamente parecía un anciano extremadamente frágil:
su cuerpo estaba encorvado, casi ciego, casi sordo, y necesitaba ser transportado en una canasta. Pero internamente estaba completamente despierto, viviendo en la realidad espiritual del santo nombre y del dhāma.

Su vida y práctica

Śrīla Jagannātha Dāsa Bābājī residía principalmente en Vṛndāvana y Navadvīpa, absorbido día y noche en:

  • el canto constante del Hare Kṛṣṇa mahā-mantra,

  • la meditación en los pasatiempos de Rādhā y Kṛṣṇa,

  • y el profundo respeto por el dhāma como no diferente del Señor mismo.

No buscaba discípulos, fama ni reconocimiento. Su enseñanza era silenciosa pero contundente:vivir con absoluta dependencia del santo nombre.

El gran pasatiempo: la revelación del Yogapīṭha

Uno de los pasatiempos más conocidos y gloriosos de Śrīla Jagannātha Dāsa Bābājī ocurrió cuando Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura buscaba confirmar el lugar exacto del nacimiento de Śrī Caitanya Mahāprabhu en Navadvīpa.

En aquella época, el sitio del Yogapīṭha estaba perdido y confundido por el tiempo. Bhaktivinoda Ṭhākura, guiado por las escrituras y revelaciones internas, llevó a Jagannātha Dāsa Bābājī a un lugar específico.

Cuando el anciano bābājī llegó allí, ocurrió algo extraordinario.

Aquel cuerpo débil, casi inerte…
de repente se levantó de la canasta y comenzó a saltar y bailar, levantando los brazos y exclamando con gran júbilo que ese era el verdadero lugar del nacimiento del Señor Caitanya.

Los presentes quedaron atónitos.
Ese momento selló espiritualmente la autenticidad del Yogapīṭha y marcó un punto decisivo en la restauración de Navadvīpa-dhāma.

Desde la visión vaiṣṇava, ese pasatiempo demuestra que:

el devoto puro puede acceder a la verdad directamente, más allá de los sentidos materiales.

Relación con grandes ācāryas

Śrīla Jagannātha Dāsa Bābājī fue el śikṣā-guru de:

  • Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura,

  • y una inspiración directa para Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura.

Por esta razón, en la línea Gauḍīya es considerado el puente viviente entre los Gosvāmīs de Vṛndāvana y el renacimiento moderno del movimiento de Mahāprabhu.

Su desaparición

Incluso al momento de su desaparición, Jagannātha Dāsa Bābājī permaneció consciente, absorto y pacífico, demostrando que para un devoto puro la muerte no es más que un cambio de servicio.

Se dice que abandonó este mundo mientras cantaba el santo nombre, completamente liberado y situado en su identidad espiritual eterna.

Néctar vaiṣṇava para el corazón

La vida de Śrīla Jagannātha Dāsa Bābājī nos deja una enseñanza clara y poderosa:

  • no importa la condición del cuerpo,

  • no importa la edad,

  • no importa la situación externa…

Si el santo nombre vive en el corazón, la conciencia permanece joven, despierta y libre.



Siva Ratri

Śiva Rātri, “la noche de Śiva”, es una celebración muy antigua dentro de la tradición védica. Su origen se encuentra en los Purāṇas, especialmente en el Śiva Purāṇa, el Padma Purāṇa y referencias en el Skanda Purāṇa, donde se describe esta noche como un momento particularmente auspicioso para recordar a Śiva-tattva, la función cósmica y devocional del Señor Śiva.

Desde la visión vaiṣṇava, Śiva Rātri no es una celebración sectaria, ni una competencia entre deidades. Por el contrario, es una oportunidad sagrada para honrar a uno de los más grandes devotos del Señor Viṣṇu. Las escrituras son muy claras en este punto:

“Vaiṣṇavānāṁ yathā śambhuḥ”
Entre todos los vaiṣṇavas, Śambhu (Śiva) es el más grande.

Por ello, los vaiṣṇavas no ignoran Śiva Rātri, sino que la celebran con entendimiento correcto, reconociendo la posición única del Señor Śiva como ni Viṣṇu ni jīva ordinaria, sino una categoría especial (śiva-tattva), comparable a la leche transformada en yogur: no es diferente de la leche, pero tampoco es lo mismo.

El significado profundo de Śiva Rātri, desde esta perspectiva, no está en pedir bendiciones materiales, sino en recordar el ideal de devoción que Śiva encarna. Śiva es el gran yogui, el renunciante absoluto, el devoto que siempre medita en los pies de loto de Rāma y Viṣṇu, el protector del bhakti y de los devotos. Él mismo instruye a Pārvatī sobre la supremacía de Viṣṇu y el canto de Sus nombres.

Una de las razones por las que esta noche es considerada tan poderosa es porque simboliza la absorción total en conciencia espiritual, el silencio del ego y la entrega. La “noche” representa la ignorancia del mundo material, y Śiva Rātri recuerda cómo incluso en la oscuridad más profunda, la conciencia puede elevarse hacia el Absoluto mediante austeridad, recuerdo y rendición.

Desde el vaiṣṇavismo, celebrar Śiva Rātri implica honrar a Śiva como el guardián del dhāma, el protector del santo nombre y el devoto más misericordioso, especialmente compasivo con las almas caídas. No es casual que muchos grandes devotos hayan recibido refugio, instrucciones o protección a través de la misericordia de Śiva o de sus representantes, como Hanumān, Vṛndā Devī o los grandes vaiṣṇavas.

En cuanto a cómo celebrarlo, los vaiṣṇavas suelen hacerlo de forma sencilla y consciente:

  • Manteniendo un ayuno parcial o moderado, según la capacidad,

  • Incrementando el canto del santo nombre,

  • Leyendo pasajes donde se glorifique a Śiva como vaiṣṇava (por ejemplo, del Śrīmad-Bhāgavatam),

  • Ofreciendo oraciones respetuosas al Señor Śiva, pidiendo una sola bendición: devoción pura a Śrī Kṛṣṇa y apego por el servicio.

Śrīla Prabhupāda fue muy claro en este punto: los vaiṣṇavas no deben faltarle el respeto a Śiva ni ignorarlo, pero tampoco deben verlo como independiente de Viṣṇu. Él enseñó que complacer a Śiva significa complacer a Viṣṇu, y que quien comprende la verdadera posición de Śiva progresa rápidamente en la vida espiritual.

Así, Śiva Rātri, vivida desde el vaiṣṇavismo, se convierte en una noche de humildad, introspección y gratitud, donde se recuerda que incluso el más grande de los dioses se considera a sí mismo sirviente del Señor. Honrar esa actitud es, en sí misma, una gran enseñanza para nuestra propia práctica de bhakti.

Celebrarla trae glorias sutiles pero profundas:
claridad espiritual, protección contra ofensas, fortaleza interior para la práctica, y una inspiración genuina hacia la renunciación y el servicio sincero.

En resumen, para un vaiṣṇava, Śiva Rātri no es pedirle algo a Śiva, sino aprender de Śiva.


Pasatiempo 

En una era en la que la oscuridad de Kali-yuga comenzaba a envolver los corazones de las entidades vivientes, cuando la confusión, el orgullo y el olvido del Señor se expandían como una noche sin luna, el gran devoto Śrī Śaṅkara, el Señor Śiva, se retiró al silencio profundo de su morada, en los picos solitarios del Monte Kailāsa. Allí, cubierto de cenizas, desapegado de todo honor y opulencia, se sentó inmóvil, como una montaña viva, con la conciencia fija únicamente en el Supremo Señor Nārāyaṇa.

Esa noche era distinta a todas las demás. No había ruido en los tres mundos. Los semidioses, los sabios y los seres celestiales percibieron que algo sagrado estaba ocurriendo. Los ríos se aquietaron, los vientos se volvieron suaves, y la luna parecía ocultarse con reverencia. Era la noche que más tarde sería conocida como Śiva Rātri, la noche en la que el más grande de los vaiṣṇavas entró en una meditación tan profunda que el universo entero pareció detenerse.

Con los ojos cerrados y el aliento suspendido, Śiva comenzó a recitar internamente los nombres del Señor. En su corazón resplandecía la forma de Śrī Viṣṇu, sosteniendo la caracola, el disco, la maza y el loto. Lágrimas silenciosas descendían por su rostro mientras recordaba los pasatiempos del Señor, su infinita misericordia y su compasión por las almas condicionadas. En esa absorción total, Śiva no se consideraba a sí mismo un señor, sino un sirviente eterno, indigno incluso de pronunciar el nombre del Supremo sin humildad.

Observando esta escena, Pārvatī Devī, su consorte eterna, se acercó respetuosamente. Con voz suave, rompió el silencio y preguntó por qué esa noche era tan especial, por qué la conciencia de Śiva estaba más profunda que nunca, y qué beneficio podían obtener las almas del mundo si recordaban al Señor en un momento así.

Entonces Śiva abrió los ojos lentamente, y su mirada no reflejaba el mundo material, sino la eternidad. Con gran ternura, comenzó a instruir a Pārvatī, revelándole el secreto más confidencial de todas las escrituras:
que la devoción al Señor Viṣṇu es el camino supremo, que el canto de Sus santos nombres es el sacrificio más poderoso de Kali-yuga, y que incluso él, a quien muchos llaman “Mahādeva”, se considera eternamente un servidor de los pies de loto del Señor.

Śiva explicó que esta noche representa el momento en que la conciencia se eleva por encima de la ignorancia, cuando el ego se disuelve y el alma recuerda su verdadera naturaleza. Dijo que quienes, en esa noche, guardaran silencio, ayunaran según su capacidad, cantaran los nombres del Señor y honraran a los devotos, recibirían protección contra la ilusión y fortaleza para avanzar en el sendero del bhakti.

Al escuchar estas palabras, los semidioses invisibles ofrecieron flores desde los cielos, y los grandes ṛṣis glorificaron a Śiva no como un dios independiente, sino como el guardián del amor devocional. El Señor Viṣṇu mismo, complacido por la humildad y devoción de Su devoto, manifestó Su presencia en el corazón de Śiva, confirmando que quien honra al devoto, honra al Señor.

Desde esa noche, la tradición se extendió por los mundos: Śiva Rātri sería recordada como la noche sagrada de la rendición, no para pedir poder, riqueza o liberación, sino para aprender del ejemplo del gran vaiṣṇava que enseña con su silencio, su austeridad y su amor.

Así, cada año, cuando llega Śiva Rātri, los devotos recuerdan que incluso en la noche más oscura, la conciencia que se entrega al Señor puede iluminar el universo entero. Y al honrar a Śiva con entendimiento correcto, el corazón se vuelve un poco más humilde, un poco más puro y un poco más cercano a los pies de loto de Śrī Kṛṣṇa.





Sri Isvara Puri

Srila Isvara Puri: El brote del árbol de la devoción

Srila Isvara Puri (aprox. 1459-1520) es uno de los grandes acharyas del Gaudiya Vaisnavismo, discípulo principal de Srila Madhavendra Puri y maestro espiritual de Sri Chaitanya Mahaprabhu.
Su vida es un ejemplo perfecto de servicio al guru y de cómo la semilla de prema-bhakti puede fructificar en el corazón puro. 

Nacimiento y primeras señales de grandeza

Sri Isvara Puri apareció en Kumarahatta (hoy Halisahar, Bengala Occidental), en una familia de brahmanes de la región de Rarh, durante el purnima de Jyestha (mayo/junio). Desde pequeño mostró una inclinación extraordinaria hacia Krishna: era un niño de gran sensibilidad devocional, que se deleitaba escuchando relatos de las lîlas del Señor y que mostraba una pureza natural que atraía a los mayores.

Servicio inigualable a Srila Madhavendra Puri

Muy joven, Isvara Puri se convirtió en discípulo de Srila Madhavendra Puri , el gran revivificador del bhakti madhurya en la parampara. Su servicio fue ejemplar: cuidaba a su guru con devoción absoluta, especialmente en los últimos años, cuando Madhavendra Puri entraba en éxtasis de viraha (separación de Krishna) y perdía la conciencia externa.

Isvara Puri era el único que reconocía esos estados trascendentales. Limpiaba el cuerpo de su guru, lo alimentaba con prasadam, le recitaba pasajes del Srimad-Bhagavatam y cantaba nombres de Krishna para traerlo de vuelta. Por este servicio perfecto, Madhavendra Puri lo bendijo diciendo: “¡Hijo mío, que Krishna se complazca contigo!”. Srila Krsnadasa Kaviraja lo describe así en Caitanya-caritamrita: “Madhavendra Puri es la semilla del árbol de la devoción; Isvara Puri, el brote que sale de esa semilla” (Adi 9.10-11).

Vida como sannyasi poeta y predicador

Isvara Puri era un bhavuka-bhakta (devoto de éxtasis emocional) y un poeta sublime. Compuso el Sri Krishna-lilamrita , un texto exquisito sobre las lilas de Radha-Krishna en Vraja, lleno de rasa madhurya. Vivía principalmente en Gaya , donde tenía un ashram, pero viajaba a tirthas como Navadvipa, Vrindavan y Puri, predicando con su presencia radiante y atrayendo devotos.

El encuentro divino con Sri Chaitanya Mahaprabhu

El punto culminante de su lîla fue en Gaya , durante la peregrinación de Nimai Pandita (Sri Chaitanya) para ofrecer pindas por su padre. En el templo de Vishnu, donde están las huellas de loto del Señor, Nimai vio a Isvara Puri y quedó cautivado por su aura espiritual. Se acercó, ofreció pranams y le pidió iniciación en el Gopal-mantra (o maha-mantra, según las tradiciones). Isvara Puri, reconociendo la divinidad de Nimai, lo aceptó como discípulo.

Este encuentro transformó a Mahaprabhu: al volver a Navadvipa, comenzó a exhibir éxtasis devocionales, cantando y danzando. Más tarde, Isvara Puri visitó la casa de Saci Mata en Navadvipa. Mahaprabhu le lavó los pies personalmente, Saci Mata ofreció prasadam y ambos discutieron sobre Krishna-katha hasta quedar inundados de prema. Isvara Puri también enseñó a Gadadhara Pandit pasajes de su Krishna-lilamrita, y Mahaprabhu corregía errores con cariño.

Rol esencial en la parampara gaudiya

Isvara Puri ocupa un lugar único en la guru-parampara gaudiya : es el puente entre Madhavendra Puri (semilla del bhakti madhurya) y Sri Chaitanya Mahaprabhu (el tronco del árbol de la devoción). Cuando Mahaprabhu fue criticado por sannyasis por su estilo extático, Él defendió su conducta citando la orden de su guru: “Mi guru dijo que, siendo necio, no estudio Vedanta, sino que cante Hare Krishna”.

Antes de partir, envió a dos discípulos suyos, Govinda y Kasisvara Brahmacari , a servir a Mahaprabhu en Puri, mostrándole su visión para la misión futura. Caitanya-caritamrita lo honra como el que hizo fructificar la semilla de Madhavendra Puri, y su influencia fluye en toda la línea gaudiya hasta hoy.

Partida y lugares sagrados

Isvara Puri dejó este mundo alrededor de 1520, en Navadvipa o Puri . Su samadhi está en Kumarahatta (Chaitanya Doba), un estanque formado por devotos que, siguiendo el ejemplo de Mahaprabhu, tomó tierra sagrada de su lugar de nacimiento. Mahaprabhu rodó en el suelo allí, recogió polvo y lo llevó consigo como prasad, comiendo un poco diariamente.

Cómo honrar su día de aparición y desaparición 

Día de aparición: Purnima de Jyestha

  • Ayuno hasta el mediodía , ofreciendo el voto como gratitud por su servicio a Madhavendra Puri.

  • Kirtan y lectura : Cantar maha-mantra y leer Caitanya-caritamrita (Adi 9), enfocándose en su papel como brote del árbol de bhakti.

  • Ofrenda especial : Preparar prasadam y ofrecerlo ante su foto o altar, registrando cómo Mahaprabhu le sirvió.

Día de desaparición: Magha-krishna Ekadasi

  • Observar Ekadasi en su honor, con sankalpa: “Por favor dame la gracia de servir al guru como tú serviste a Madhavendra Puri”.

  • Programa comunitario :

    • Clase sobre su biografía y el encuentro con Mahaprabhu en Gaya.

    • Kirtan extático, recordando su éxtasis poético en Krishna-lilamrita.

    • Puspanjali y ofrendas de flores, incienso y lámparas ante su imagen.

    • Distribuir prasadam y discutir: “¿Cómo honramos al guru en nuestra vida diaria?”.

  • Reflexión personal : Meditar en su ejemplo de servicio humilde y pedir pureza para recibir y transmitir el bhakti.

Pasatiempo de Vijaya Ekadasi

En una ocasión, el gran sabio Narada Muni descendió a Brahmaloka y se acercó a su padre, el Señor Brahma , con el corazón lleno de curiosidad devocional. “¡Oh, mejor de los semidioses!”, dijo Narada, “por favor explícame cuál es el nombre del ekadasi que aparece en la quincena oscura del mes de Phalguna y cuáles son sus glorias, pues hasta ahora no ha revelado este secreto”.

Brahma, complacido por la pregunta de su hijo, respondió con reverencia: "Este ayuno se llama Vijaya Ekadasi , y sus méritos son inmensos. Quien lo observa correctamente obtiene victoria en esta vida y en la siguiente. Escucha ahora su historia, que proviene del Treta-yuga".

En aquel tiempo sagrado, Sri Rama , el Señor Supremo encarnado como príncipe de Ayodhya, había sido exiliado al bosque junto con Su hermano Lakshmana y la Deidad de Su vida, Sita Devi . Vivían en Panchavati , un hermoso paraje boscoso, cuando el demonio Ravana tramó un engaño cruel para raptar a Sita y llevarla a Lanka.

Al descubrir la ausencia de Sita, Rama y Lakshmana quedaron devastados por el dolor. Recorrieron bosques y montañas, llamándola con el corazón angustiado. En su camino encontraron al valiente Jatayu , el rey de las águilas y devoto fiel de Rama, que había intentado detener a Ravana pero había sido herido mortalmente. Con las últimas fuerzas, Jatayu relató el secuestro y entregó su vida en el regazo de Rama, obteniendo así la liberación suprema.

Continuando la búsqueda, Rama se hizo amigo de Sugriva , rey de los vanaras, derrotó al usurpador Vali y reunió un poderoso ejército de monos, osos y aliados, con Hanuman como su más fiel siervo. Marcharon con gran determinación hacia la costa del océano, listos para rescatar a Sita.

Pero al llegar a la orilla, se enfrentaron a un obstáculo inmenso: el vasto océano que separaba el continente de Lanka. Rama, actuando en Su lîla como un rey humano ejemplar, se sentó en meditación profunda y se preguntó cómo cruzar con todo Su ejército para atacar al demonio Ravana. Lakshmana, siempre atento, le dijo: "¡Oh Rama! A media yojana de aquí, en la isla de Kumari, hay un ashram donde vive el sabio Bakadálbhya Muni . Él conoce todos los secretos de los votos y los ritos védicos. Ve a él; te revelará el camino para la victoria".

Rama, confiando en las palabras de Su hermano, se dirigió al ashram del sabio. Al llegar verlo, Bakadálbhya Muni se levantó con reverencia extrema, pues reconocía al Señor Supremo. Rama, con humildad perfecta, ofreció pranams y le explicó toda la situación: el rapto de Sita, la alianza con Sugriva, el ejército reunido y el problema del océano. “¡Oh sabio!”, dijo Rama, “¿cómo podemos cruzar este mar y obtener victoria sobre Ravana?”.

El muni, con el corazón lleno de compasión y sabiduría, respondió: "¡Oh Rama, el más elevado de los reyes! Tú eres el Señor mismo, pero en Tu lîla muestras el camino para todos. Escucha el secreto de Vijaya Ekadasi , el voto que otorga triunfo en toda empresa justa. Si Tú y Tus generales lo observan, el océano mismo se someterá, y Ravana caerá derrotado".

Entonces, el sabio explicó detalladamente el rito. "Comiencen en Dashami , el día anterior: báñense, purifíquense y preparen un altar limpio. Construyan un kalasha sagrado con agua pura de río, adornado con ramas de mango, hojas, un coco, hilos rojos y símbolos de los devas protectores. Colóquenlo frente a una imagen de Vishnu y adórdenlo con incienso, lámpara de ghee, flores, frutas y mantras.

En Vijaya Ekadasi , guarden ayuno estricto, permanecieron todo el día en adoración del kalasha, cantando los santos nombres de Hari y recordando Sus glorias. Manténganse despiertos en la noche, en vigilia devocional. Al amanecer de Dvadasi , báñense nuevamente, completen la adoración y donen el kalasha a un bráhmana puro, junto con caridad generosa y prasadam. Así, la diosa de la victoria se volverá favorable”.

Rama escuchó con atención y, lleno de alegría, aceptó el voto. Junto con Lakshmana, Hanuman, Sugriva y todos los generales, observaron Vijaya Ekadasi con fe perfecta, siguiendo cada paso del rito. Al día siguiente, por la gracia de este voto y el poder divino de Rama, el océano se sometió: las piedras flotaron formando un puente grandioso, y el ejército cruzó triunfante hacia Lanka.

Rama conquistó la ciudad de Ravana, rescató a Sita, desarrolló el dharma y regresó victorioso a Ayodhya. Así, incluso el Señor Supremo mostró en Su lîla el poder de Vijaya Ekadasi para quienes se refugian en Él.

Brahma concluyó ante Narada: “Tal como Rama obtuvo la victoria suprema, todo devoto que observe este ekadasi con fe conquista sus 'Ravanas internos' —pecados, obstáculos y enemigos— y recibe la bendición de Hari”.

Vijaya Ekadasi



Vijaya Ekadasi es un voto para obtener
victoria externa e interna mediante la misericordia de Sri Hari; se observa con ayuno, adoración a Vishnu y escuchando su historia, especialmente el lîla de Sri Rama.


1. Preparación en Dashami (el día antes)

  • Comer solo una vez en Dashami, antes del atardecer, con comida sátvica (sin carne, huevo, pescado, cebolla ni ajo).

  • Evitar granos y legumbres si deseas hacer una observancia más estricta desde Dashami por la tarde.

  • Ir ordenando la mente: reducir redes, peleas, distracciones; Disponiendo el corazón para escuchar la historia de Vijaya Ekadasi y recordar a Sri Vishnu / Sri Rama.

2. El ayuno en Vijaya Ekadasi

  • Levantarse temprano, idealmente en brahma-muhurta , bañarse y ponerse ropa limpia (amarillo/dorado se recomienda como símbolo de pureza y sambandha con Vishnu).

  • Tomar un sankalpa frente a la Deidad o imagen de Vishnu / Krishna / Rama: “Hoy observo Vijaya Ekadasi para agradarte y obtener victoria sobre los obstáculos materiales y anarthas”.

  • Ayuno:

    • Forma básica: sin granos ni legumbres; se puede tomar frutas, leche, frutos secos, agua.

    • Forma más estricta: ayuno completo de comida y a veces, hasta de agua, según capacidad y salud, rompiéndolo al día siguiente en Dvadasi.

  • Adorar a Vishnu / Rama con:

    • Tulasi, flores, incienso, lámpara de ghee, agua, frutas.

    • Cantar mantras como “Om Ram Ramaya Namaha” o el maha-mantra Hare Krishna.

  • Durante el día:

    • Evitar el sueño excesivo, la crítica, las discusiones.

    • Ocuparse en kirtan, japa, lectura de escrituras y, de manera especial, escuchar o leer la historia (Vrat-katha) de Vijaya Ekadasi.

  • Si es posible, mantener vigilia parcial o total en la noche, cantando o escuchando harikatha.

3. Romper el ayuno en Dvadasi

  • Al día siguiente, Dvadasi, bañarse y adorar nuevamente a Vishnu.

  • Romper el ayuno dentro del horario adecuado (paraná), con prasadam sin granos primero (por ejemplo, fruta o algo ligero), y luego la comida normal de Ekadasi/Dvadasi según tu tradición.

  • Es recomendable dar caridad (alimentos, ropa, dinero) a devotos o personas necesitadas.

Significado de Vijaya Ekadasi

  • Se celebra en el Krishna-paksha (fase menguante) de Phalguna (según el calendario purnimanta) o de Magha (según el calendario amanta).

  • “Vijaya” significa victoria , y los Puranas explican que este ekadasi otorga triunfo sobre enemigos externos y, sobre todo, sobre los pecados y obstáculos internos.

  • Se dice que destruye los pecados antiguos y recientes , limpia el karma y facilita el éxito espiritual y material cuando se observa con fe.

  • El Padma Purana y otros textos relatan que incluso Sri Rama lo observará para obtener la victoria sobre Ravana, lo que lo hace un ekadasi muy querido para quienes veneran a Vishnu en sus formas de Rama y Krishna.

Beneficios de Vijaya Ekadasi según las escrituras

Observar Vijaya Ekadasi no es solo un ayuno, sino un refugio especial en la misericordia de Sri Hari para obtener victoria externa e interna.

  • Victoria en los momentos difíciles: Este ekadasi otorga éxito en acciones importantes y en situaciones donde sentimos mucha oposición, siguiendo el ejemplo de Sri Rama venciendo a Ravana.

  • Limpieza profunda del karma: Se describe que destruye los pecados antiguos y recientes, actuando como una purificación intensa del corazón y de las reacciones negativas acumuladas.

  • Mérito equivalente a grandes sacrificios: Los resúmenes del Padma Purana explican que su fruto se compara al de realizar sacrificios muy elevados como el Vajapeya Yajña , algo prácticamente imposible en Kali-yuga.

  • Eliminar obstáculos y negatividad: Disuelve obstáculos visibles e invisibles, debilita la fuerza de “enemigos” externos e internos y neutraliza influencias desfavorables en la vida del devoto.

  • Fortalece el bhakti y la mente: Quien observa este vrat con fe obtiene purificación mental, mayor determinación en el servicio devocional y una sensación de apoyo directo de Sri Vishnu.

  • Armonía familiar y paz a los ancestros: Parte del mérito se extiende a la familia ya los antepasados ​​(pitrís), trayendo alivio y auspiciosidad a nivel de linaje.

  • Destino elevado y refugio en Vaikuntha: El Padma Purana enseña que Ekadasi-vrata, cuando se adopta como práctica sincera, destruye los pecados y abre el camino hacia la liberación y el servicio en la morada eterna del Señor.

 “Así, Vijaya Ekadasi no solo nos promete victoria en las batallas del mundo, sino, sobre todo, victoria del alma:
acercarnos un paso más al corazón de Sri Hari”.