Pasatiempo de Amalaki Ekadasi


La misericordia del Señor Viṣṇu manifestada en el árbol sagrado

En tiempos antiguos, cuando los reyes gobernaban siguiendo el dharma y la vida estaba naturalmente orientada al servicio a Dios, existía un reino próspero y pacífico gobernado por el piadoso rey Chaitraratha. Él no solo era un gobernante justo, sino también un devoto sincero del Señor Śrī Viṣṇu, a quien adoraba con gran fe y constancia.

Bajo su reinado, los habitantes del reino seguían estrictamente los principios religiosos. Todos, desde los brāhmaṇas hasta los ciudadanos comunes, observaban Ekādaśī con gran respeto, dedicando ese día al ayuno, al canto de los santos nombres y a la escucha de hari-kathā. Debido a esta práctica colectiva de bhakti, el reino florecía no solo materialmente, sino también espiritualmente.

Un día, durante el mes de Phālguna, el sabio Vasiṣṭha Muni visitó el reino. Al ver la devoción del rey y de su pueblo, decidió revelar un secreto muy confidencial contenido en los Purāṇas: la extraordinaria gloria de Amalakī Ekādaśī.

El sabio explicó que ese día es especialmente querido por el Señor Viṣṇu, pues está íntimamente relacionado con el árbol Amalakī (amla), el cual es una manifestación sagrada de Su energía. Vasiṣṭha narró que el Señor mismo reside espiritualmente en el árbol Amalakī y que quien lo adore en este día, con fe y devoción, obtiene méritos incalculables y avanza firmemente en el sendero del bhakti.

Siguiendo las instrucciones del sabio, el rey Chaitraratha y todos los habitantes del reino se levantaron temprano en Amalakī Ekādaśī. Después de bañarse y purificarse, se reunieron alrededor de un majestuoso árbol Amalakī. Allí ofrecieron agua, flores, incienso y lámparas, mientras cantaban los santos nombres del Señor Viṣṇu y recitaban oraciones glorificándolo como el protector de todas las almas.

El ayuno fue observado con gran seriedad, no como una práctica seca o forzada, sino como una expresión natural de amor y entrega. Durante todo el día, los devotos escucharon narraciones sobre el Señor, cantaron kīrtana y meditaron en Sus pies de loto.

Complacido por esta adoración sencilla pero profundamente sincera, Śrī Viṣṇu se manifestó ante ellos. Su forma era resplandeciente como miles de soles, y Su presencia llenó el corazón de todos con una paz y una dicha imposibles de describir con palabras materiales. El Señor bendijo al rey y a sus súbditos, asegurándoles que quienes observan Amalakī Ekādaśī con fe quedan protegidos de toda calamidad, se liberan de las reacciones kármicas acumuladas y, al final de esta vida, alcanzan Su morada eterna.

Tras escuchar estas palabras, el rey y su pueblo ofrecieron reverencias con lágrimas en los ojos. Desde ese día, Amalakī Ekādaśī fue observada año tras año, y el reino permaneció bajo la protección divina del Señor Viṣṇu.

Al final de su vida, el rey Chaitraratha, habiendo gobernado con devoción y justicia, dejó su cuerpo recordando al Señor y fue elevado a Vaikuṇṭha, la morada espiritual, acompañado por los méritos obtenidos al observar fielmente Amalakī Ekādaśī.

Así, los sabios declaran que quien escucha o lee este pasatiempo con fe, y quien observa este Ekādaśī aunque sea una vez con devoción sincera, obtiene un progreso espiritual firme y constante en el sendero del bhakti.

Enseñanza espiritual para el devoto

Amalakī Ekādaśī nos recuerda que:

  • la naturaleza también sirve al Señor,

  • la devoción simple y sincera es más poderosa que rituales complejos,

  • y que el ayuno verdadero es aquel que alimenta la conciencia de Kṛṣṇa.

El árbol Amalakī simboliza la pureza original del alma, y este Ekādaśī es una invitación misericordiosa a regresar a ese estado mediante el servicio amoroso.

Fuentes tradicionales

  • Brahmāṇḍa Purāṇa – Narración principal del pasatiempo de Amalakī Ekādaśī

  • Bhaviṣya Purāṇa – Glorias del ayuno y adoración del árbol Amalakī

  • Calendarios y comentarios Gaudiya Vaiṣṇavas

  • Enseñanzas de Śrīla A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda sobre Ekādaśī como uno de los pilares del bhakti

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