Hace mucho tiempo vivía un brāhmaṇa llamado Sumedha. Aunque era muy virtuoso y conocedor de los principios religiosos, era extremadamente pobre. Su esposa, Pavitrā, era una mujer ejemplar, completamente dedicada a su esposo y al servicio de Dios.
La pobreza de ambos era tan profunda que muchas veces no tenían suficiente alimento para comer. Sin embargo, a pesar de las dificultades, nunca abandonaban la adoración al Señor.
Los días pasaban entre privaciones. A veces llegaban visitantes a su humilde hogar, y aunque apenas tenían algo para sí mismos, Pavitrā insistía en ofrecer lo poco que poseían a los huéspedes. Prefería pasar hambre antes que faltar al deber sagrado de la hospitalidad.
Con el tiempo, Sumedha comenzó a sentirse profundamente afligido. Ver sufrir a su esposa le causaba dolor. Pensó entonces en abandonar el hogar y viajar lejos para intentar conseguir riqueza.
Una noche compartió su idea con Pavitrā.
Ella escuchó atentamente y luego respondió con gran sabiduría.
Le recordó que la verdadera felicidad no depende de la riqueza material. Todo lo que una persona experimenta es el resultado de acciones pasadas y de la voluntad del Señor. Si Kṛṣṇa deseaba bendecirlos, ninguna pobreza podría impedirlo; y si Él deseaba enseñarles desapego, ninguna riqueza sería permanente.
Sus palabras llenaron de paz el corazón de Sumedha.
Poco después, llegó a su casa un gran sabio llamado Kauṇḍinya Ṛṣi.
La pareja lo recibió con profundo respeto. Aunque apenas tenían alimentos, hicieron todo lo posible por servirlo.
Conmovido por su sinceridad y humildad, el sabio les preguntó qué deseaban.
Entonces Sumedha y Pavitrā revelaron sus dificultades y pidieron orientación espiritual.
Kauṇḍinya Ṛṣi les habló de la extraordinaria gloria de Parama Ekādaśī, que ocurre durante Puruṣottama Māsa. Les explicó que quien observa este Ekādaśī con fe y devoción recibe la misericordia especial de Śrī Hari.
También les enseñó una práctica adicional conocida como el Pañcarātra-vrata, una observancia devocional realizada durante varios días con austeridad, adoración y constante recuerdo del Señor.
Llenos de esperanza, Sumedha y Pavitrā siguieron cuidadosamente todas las instrucciones del sabio.
Ayunaron, cantaron los Santos Nombres, ofrecieron oraciones y dedicaron cada momento al servicio de Kṛṣṇa.
Su observancia fue tan sincera que el Señor quedó complacido.
Poco tiempo después comenzaron a manifestarse cambios inesperados. Llegaron oportunidades favorables, recibieron ayuda providencial y su situación material mejoró gradualmente.
Pero lo más importante fue que ambos desarrollaron una fe mucho más profunda y una fuerte atracción por la devoción.
La verdadera bendición no fue la riqueza que posteriormente recibieron.
La verdadera bendición fue descubrir que incluso en medio de la pobreza habían encontrado el tesoro más valioso: la dependencia de la misericordia de Śrī Hari.
Por eso las escrituras concluyen afirmando que quien escucha o relata las glorias de Parama Ekādaśī con fe obtiene gran beneficio espiritual y avanza firmemente en el sendero del bhakti.
📖 Padma Purāṇa – Parama Ekādaśī Māhātmya.
📖 Compilaciones tradicionales de Ekādaśī Māhātmya utilizadas en la tradición Gauḍīya Vaiṣṇava.
📖 Comentarios y publicaciones de la tradición de Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura y los ācāryas Gauḍīyas sobre la observancia de Ekādaśī y Puruṣottama Māsa.






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